Matthew O’Brien, subdirector ejecutivo de la Federación para la Reforma de la Inmigración Estadounidense, afirmó que la decisión de Plyler v. Doe es un ejemplo de extralimitación judicial. En su opinión, la Corte Suprema usurpó la autoridad del Congreso sobre la inmigración y restringió el control estatal sobre los recursos educativos, imponiendo cargas fiscales y operativas a los sistemas escolares. O’Brien agregó que los esfuerzos para revocar Plyler son un intento de restablecer el equilibrio en la consideración de los derechos educativos y la autoridad del Congreso sobre la inmigración.
Los republicanos buscan llevar más casos a la Corte Suprema con la esperanza de que la mayoría conservadora falle a su favor, incluyendo la revocación de sus propios precedentes. Muzaffar Chishti, miembro principal del Instituto de Políticas Migratorias, señaló que el caso Plyler podría estar relacionado con el caso de ciudadanía por nacimiento, que se debatirá en la Corte Suprema, y que una decisión en contra de la ciudadanía para los nacidos de padres indocumentados podría impulsar aún más la revocación de Plyler.