El uso de máscaras ha estado asociado históricamente con la 'justicia fronteriza' y grupos como el Ku Klux Klan. Aunque la administración Trump argumentó que las máscaras eran necesarias para la seguridad de los agentes de ICE, no las obligó. La legislación estatal, como la de Washington, se basa en argumentos legales sólidos.
Erin Chemerinsky, decana de la Facultad de Derecho de la Universidad de California, argumentó que las máscaras no son esenciales para que ICE cumpla sus funciones, y que la seguridad de los oficiales es un pretexto para intimidar. La jueza de distrito de EE. UU. Christina A. Snyder, en febrero, emitió una orden judicial preliminar bloqueando la ley anti-máscaras de California, pero rechazó la afirmación de la administración Trump de que estas leyes estatales eran una usurpación inconstitucional de la autoridad federal.