Hakeem Jeffries, líder de la minoría en la Cámara de Representantes, denunció la orden como una “toma de poder ilegal”, acusando a los republicanos de intentar aferrarse desesperadamente al poder dificultando el voto. Jeffries declaró que la Constitución es clara y que Trump no tiene la autoridad para cambiar la forma en que los estados llevan a cabo sus elecciones. Prometió una fuerte resistencia contra este esquema republicano para controlar las elecciones y suprimir el voto.
Chuck Schumer, líder de la mayoría en el Senado, también se unió a las críticas, prometiendo impugnar la orden en los tribunales. La controversia se centra en la directiva de Trump de crear una lista nacional de votantes elegibles y restringir el envío de boletas por correo a quienes no estén en esa lista.