El presidente de Estados Unidos, en declaraciones previas, afirmó que no enviaría tropas a ninguna parte, pero que, de hacerlo, no lo haría público. Sin embargo, la llegada de miles de soldados y marines sugiere una preparación para posibles acciones militares. La preparación de planes por parte del Pentágono y las declaraciones de funcionarios iraníes reflejan la gravedad de la situación.
La combinación de factores como el despliegue de tropas, las amenazas de Irán y las especulaciones sobre posibles objetivos estratégicos, como la isla de Kharg, pintan un panorama de creciente tensión y la posibilidad de un conflicto abierto.