Funcionarios de Emiratos Árabes Unidos han intensificado su retórica contra Irán, como lo demuestra la ministra de Estado, Noura Al Kaabi, quien escribió en un artículo publicado en el periódico The National: 'Queremos la garantía de que esto nunca volverá a suceder'. El secretario de Estado, Marco Rubio, enfatizó que Estados Unidos y sus aliados árabes del Golfo están en sintonía con respecto a Irán, describiendo a los iraníes como 'fanáticos religiosos' que no deben poseer armas nucleares.
El príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, ha expresado a funcionarios de la Casa Blanca que debilitar aún más las capacidades militares y el liderazgo clerical de Irán beneficia a la región del Golfo y más allá. Sin embargo, Arabia Saudita es consciente de la posibilidad de ataques iraníes a su infraestructura energética, vital para su economía.