En un acto de perseverancia impulsado por el último deseo de su padre, Teuta Fazliu, ciudadana serbia de origen albanés, ha llevado su caso ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en Estrasburgo. La raíz de su lucha radica en la 'pasivización' de su domicilio en Bujanovac, Serbia, una medida que, según grupos de derechos humanos, afecta desproporcionadamente a la comunidad albanesa en la región del Valle de Presevo.
La 'pasivización' implica que las autoridades serbias declaran una dirección como 'inactiva' si no encuentran a la persona en tres visitas, lo que conlleva la pérdida de derechos básicos, como la renovación de documentos de identidad y pasaportes. Fazliu, quien afirma haber estado presente en su domicilio, se enfrenta a esta situación desde 2020, cuando las autoridades serbias declararon 'inactiva' su dirección registrada.