El secretario de Defensa, Pete Hegseth, intervino para levantar la suspensión de los pilotos del Ejército que operaban dos helicópteros AH-64 Apache cerca de la residencia de Kid Rock en Nashville, Tennessee. Inicialmente, los pilotos fueron suspendidos y se abrió una investigación por parte del Ejército tras el incidente del fin de semana.
Sin embargo, Hegseth revirtió la decisión, anunciando que los militares no enfrentarían castigo alguno, contradiciendo a los oficiales del Ejército. Este hecho ha generado debate sobre la influencia de figuras públicas en decisiones militares y la adherencia a los protocolos de seguridad aérea. La rapidez con la que se resolvió el caso también ha levantado interrogantes sobre la transparencia del proceso.