El incidente se desencadenó cuando Bearman se acercó al Alpine de Franco Colapinto, que avanzaba lentamente, en la curva Spoon. El piloto de Haas fue sorprendido por la trayectoria y la velocidad reducida del Alpine. Una ligera salida de la pista, al pisar la hierba, resultó catastrófica, ya que el Haas se descontroló, enviando al VF-26 contra las barreras con una fuerza brutal. El impacto fue tan fuerte que se estimó en 50G.
El equipo Haas confirmó que las radiografías no revelaron fracturas, diagnosticando a Bearman, de 20 años, con una contusión en la rodilla. El equipo añadió más tarde que había sido autorizado a abandonar las obligaciones mediáticas posteriores a la carrera.