Julianne Nicholson, al principio, desconocía el destino de Sinatra cuando aceptó el papel de villana en Paradise. El creador Dan Fogelman opta por mantener el misterio, incluso entre el elenco, por lo que la actriz se enteró de que Sinatra se sacrificaría hasta que comenzó la producción de la segunda temporada. Nicholson comenta que la despedida de Sinatra, tanto literal como visualmente, es asombrosa. Esta revelación se produjo en el final de la segunda temporada, titulado “Éxodo”, antes de que Sinatra se quedara para destruir el búnker que ayudó a crear, muriendo en el proceso. Paradise respondió a la gran pregunta de la segunda temporada: ¿Quién es Alex?, revelando que “Alex” es una computadora cuántica diseñada para jugar con el tiempo. Cuando Sinatra conoce al personaje de Doherty, al que hasta ahora se conocía con el apodo de Link, cree que es su hijo, que murió en la infancia, y que su existencia es la prueba de que Alex funciona.
“Tienes que creer en la historia, y luego obtener tu doctorado en física cuántica y todo tendrá sentido”, dice Nicholson con una sonrisa. “Pero Samantha cree que Link/Dylan es su hijo, así que a eso es a lo que tuve que aferrarme”. Los coprotagonistas comparten lo que los guionistas les explicaron sobre la computadora cuántica de IA llamada Alex que guiará Paradise hacia la tercera temporada, ahora que a Xavier, interpretado por Sterling K. Brown, se le ha encomendado la tarea de encontrar a Alex y salvar el mundo, mientras que Nicholson comparte cómo está procesando esa conmovedora despedida de Sinatra después de dos temporadas: “Ella me rompe el corazón”.