En la moción presentada ante el Tribunal Superior del Distrito de Columbia, los abogados de Redd, Debra S. Katz y Lisa J. Banks, afirmaron que la demanda del Kennedy Center buscaba intimidar a los artistas. Según su declaración, el centro, influenciado por Trump, presentó la demanda para enviar un mensaje a aquellos que se atreven a disentir públicamente de las decisiones de quienes están en el poder. La postura legal de Redd destaca la importancia de la libertad artística y el derecho a la protesta en el contexto cultural y político.