En recientes escenas de la serie de ITV, Tracy Shankley, interpretada por Amy Walsh, se despidió de la villa de Emmerdale, mudándose con su hija Frankie para empezar una nueva vida lejos de los recuerdos. El pueblo de Emmerdale guarda muchos malos recuerdos para Tracy, especialmente relacionados con la trágica muerte de Nate Robinson, el padre de Frankie, y los problemas familiares que ha enfrentado.
La decisión de Tracy de aceptar un nuevo trabajo ofrecido por la madre de Nate fue el detonante para vender su casa y emprender un nuevo camino.