La adaptación de Robert Icke de 'Romeo y Julieta' presenta a Noah Jupe y Sadie Sink como los amantes desventurados, atrapados en una carrera contra el tiempo, literalmente marcada por un panel que indica el día y la hora. Este recurso, ya utilizado en adaptaciones anteriores de Icke, como 'Edipo', se intensifica aquí para plantear una pregunta audaz: ¿Podría haber un final diferente para esta tragedia?
Desde el inicio, esta versión se distingue por romper con la tradición, omitiendo el prólogo original de Shakespeare y abriendo con Julieta, interpretada por Sink, durmiendo plácidamente. La primera escena de la disputa entre los Montesco y los Capuleto se desarrolla a su alrededor, sugiriendo que todo es un sueño, una de las muchas subversiones que caracterizan esta innovadora puesta en escena.