Maggie, decidida a proteger a su familia, confronta a Megan con la intención de asustarla y alejarla. Le advierte que, de nacer el bebé, los Driscoll se encargarán de su cuidado y le revelarán la maldad de su madre. La confrontación escala rápidamente, llevando a un enfrentamiento físico entre ambas mujeres, donde Megan cae al suelo, golpeándose el abdomen.
Esa misma noche, Will recibe alarmantes mensajes de Megan pidiéndole que se reúnan urgentemente. En el encuentro, Megan, visiblemente afectada, le revela entre lágrimas que Maggie la atacó, provocándole fuertes dolores y la pérdida del bebé. Will la consuela, desconociendo si Megan está diciendo la verdad.