La serie de competencia de baile insignia de la BBC, Strictly Come Dancing, ha enfrentado muchos problemas en los últimos dos años. Los problemas comenzaron a surgir después de que la concursante de 2023, Amanda Abbington, quien estaba asociada con el profesional Giovanni Pernice, abandonara Strictly poco después de su tiempo en el programa. Después de meses de rumores que acusaban a Pernice de comportamiento tóxico en su enseñanza en el programa, lo cual el bailarín negó, fue retirado de la alineación.

En julio de 2024, Abbington acusó a Pernice de comportamiento 'innecesario, abusivo, cruel y mezquino' y de crear un 'ambiente tóxico', lo que llevó a la BBC a iniciar una investigación.
La revisión concluyó que no hubo hallazgos relacionados con la agresión física, pero se confirmaron seis quejas de acoso verbal en su contra. El mismo mes, se reveló que su compañero profesional Graziano Di Prima había abandonado Strictly después de las acusaciones de que era 'física y verbalmente abusivo' con su ex compañera de baile, Zara McDermott. Ambos bailarines han sido reemplazados para la próxima temporada. Mientras tanto, la estrella de Strictly, Wynne Evans, se vio envuelto en su propio escándalo después de ser despedido del Strictly Live Tour después de los comentarios hechos hacia la presentadora casada de la gira, Janette Manrara, insinuando un 'spit roast'.