McCarthy reveló que, en el momento de la filmación, Molly Ringwald sentía un ligero interés romántico por él, que no fue correspondido. Esta situación, combinada con su propia inseguridad, creó una tensión que, sin querer, potenció la dinámica en pantalla. Esta fricción, con Ringwald sintiéndose un poco rechazada y McCarthy actuando con cautela, alimentó la tensión en pantalla de manera accidental, pero perfecta para la película.
McCarthy también destacó la influencia de Montgomery Clift en su actuación, optando por reducir su diálogo y confiar en sus expresiones faciales para transmitir emociones. Esto llevó a la eliminación de líneas en la escena del encuentro en la tienda de discos, creando un momento más íntimo y poderoso.