¿Boicot Publicitario Mortal para X de Elon Musk? Juez Desestima Demanda Millonaria
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Una jueza federal desestimó la demanda de X, la plataforma social de Elon Musk, contra un grupo de anunciantes que organizaron un boicot contra la empresa.
La jueza federal Jane Boyle desestimó la demanda presentada por la plataforma social X, propiedad de Elon Musk, contra una coalición de anunciantes que organizaron un boicot contra la empresa. La decisión judicial se basó en la conclusión de que X no sufrió ningún perjuicio antimonopolio. La jueza también determinó que el tribunal no tenía jurisdicción sobre varias de las empresas involucradas en la demanda. La demanda original, presentada en 2024, acusaba a los anunciantes de violar las leyes antimonopolio al conspirar para retener colectivamente miles de millones de dólares en ingresos publicitarios.
La jueza Boyle explicó que un grupo de competidores que se niegan a comprar a un proveedor en particular puede causar daño antimonopolio solo si su intención es permitir que otro proveedor acapare el mercado. En este caso, X no alegó que el boicot en su contra permitiera o tuviera la intención de permitir que una empresa de redes sociales competidora acaparara el mercado de suministro de espacio publicitario en línea. Además, la jueza señaló que los anunciantes en este caso simplemente decidieron no comprar a X para sus propias necesidades publicitarias, sin importar si X vendía espacio publicitario a otros.
La demanda de X, que buscaba una compensación por miles de millones de dólares en ingresos publicitarios perdidos, nombró a la World Federation of Advertisers y a su iniciativa Global Alliance for Responsible Media (GARM). Además, la demanda original incluía a varias empresas importantes como Unilever, Mars y CVS. Posteriormente, se agregaron al caso Shell, Nestle y Lego, entre otras. La jueza Boyle destacó que los anunciantes no impusieron una restricción que impidiera a X anunciarse con otros. Los anunciantes simplemente decidieron no comprar a X para sus propias necesidades publicitarias, sin intentar controlar el mercado de publicidad en redes sociales o cualquier otro mercado.
La relación entre Musk y los anunciantes ha sido tensa desde que adquirió X, entonces conocido como Twitter, por 44 mil millones de dólares en 2022. Los cambios rápidos en las políticas de moderación de contenido de la plataforma provocaron la retirada de numerosos anunciantes, lo que enfureció al magnate tecnológico. Musk respondió públicamente con críticas y comentarios directos hacia los anunciantes, incluyendo una referencia directa al ex CEO de Disney, Bob Iger.
Desde que Elon Musk adquirió X (anteriormente Twitter) por 44 mil millones de dólares en 2022, la relación con los anunciantes ha sido conflictiva. Los cambios rápidos en las políticas de moderación de contenido de la plataforma provocaron la retirada de numerosos anunciantes. Esto generó una reacción airada por parte del magnate tecnológico. Musk, en respuesta, criticó públicamente a los anunciantes, llegando a expresar comentarios directos y personalizados.
Durante este período, Musk llegó a decirle a los anunciantes que “se fueran a la mierda” y señaló específicamente al ex CEO de Disney, Bob Iger, por la decisión de la compañía de detener la publicidad en la plataforma. Esta postura agresiva de Musk contribuyó a un ambiente de incertidumbre y desconfianza entre X y sus anunciantes, lo que finalmente condujo al boicot y a la posterior demanda que ahora ha sido desestimada por el tribunal.